Desde abril de 2026, la jornada laboral en Chile se reducirá de 44 a 42 horas semanales como parte de la implementación gradual de la ley de 40 horas. Se trata de una medida que aplica formalmente solo a trabajadores regidos por el Código del Trabajo, dejando fuera, en principio, a quienes emiten boletas de honorarios.
Esta situación ha despertado dudas entre miles de personas que trabajan bajo esta modalidad, pero que en la práctica cumplen horarios, reciben órdenes directas y desarrollan funciones permanentes dentro de una empresa o institución.
¿Qué pasa si soy honorario, pero tengo jefe y horario?
De acuerdo con especialistas, el punto clave no es el tipo de contrato, sino cómo se desarrolla el trabajo en la práctica.
“Muchas personas creen que, por emitir boletas de honorarios, no tienen derecho a la reducción de jornada. Pero si existe subordinación y dependencia, como tener jefe, horario y obligaciones permanentes, la ley laboral podría aplicarse igualmente”, explica Camila Cárdenas, directora del área de Litigación y socia de SoyHonorario.
En estos casos, un trabajador podría solicitar el reconocimiento de una relación laboral, lo que implica acceder a derechos como vacaciones pagadas, cotizaciones previsionales, indemnizaciones y límites de jornada.
“La reducción a 42 horas abre la puerta a que muchos trabajadores revisen su situación. Si una persona a honorarios trabaja bajo subordinación, podría exigir que se reconozca su relación laboral y reclamar estos derechos”, agrega la especialista.
¿Podrían aumentar las fiscalizaciones o denuncias?
Expertos advierten que la entrada en vigencia de esta nueva reducción también podría generar un aumento de fiscalizaciones o acciones legales.
“La Ley de 40 horas no regula directamente a los honorarios, pero su implementación podría abrir la puerta a denuncias o demandas de trabajadores que busquen el reconocimiento de una relación laboral. Por eso es clave que las empresas revisen estos casos”, señala Donovan Riveros, abogado Legal, Laboral & Compliance BSO en BDO Chile.
En la misma línea, desde Talana advierten que el foco debe estar en las condiciones reales del trabajo.
“Indicadores como el control de horario, recibir órdenes directas, usar herramientas corporativas o cumplir funciones permanentes pueden obligar a formalizar el vínculo. No hacerlo expone a las empresas a pagos retroactivos, multas e indemnizaciones”, explica Consuelo Letelier, VP Legal de Talana.
La reducción a 42 horas comenzará en abril de 2026 y es parte del proceso gradual que culminará en abril de 2028, cuando la jornada máxima llegará a 40 horas semanales.
Por lo mismo, especialistas recomiendan que tanto trabajadores como empleadores revisen sus condiciones actuales, especialmente en casos donde existen elementos propios de una relación laboral, aunque el vínculo sea a honorarios.
Fuente: Bío Bío Chile.

